jueves, 3 de marzo de 2011

Epur si muove (Uno)


Este que llamas ídolo
quien te enseña
los ecos las palabras de otro mundo posible
sabe también de ortigas y lagartos
y mientras vas tallando su figura de tótem
y nace de su sombra otro espejismo
royendo está la muerte su madera

porque aún eres joven
algo cierto descubres tras su vida
ojeras cicatrices tras el humo
que da cobijo a su silencio
acaso haya razón en tus palabras
y si fuera posible nacería
de nuevo para ser ese horizonte
en que piensas y tú la mar sin olas
tú el ángel y la música a que asirse
cementerio de todos sus fracasos futuros

huye de falsos dioses
pues tu tristeza es sólo tuya
con tu alegría en cambio vence al mundo

















Totem, fotografía de ambery en flickr bajo licencia CC

miércoles, 2 de marzo de 2011

Liras


metamorfas aladas
necesidades de un ahora urgente

dejando mil tumores














Abiertas y al cielo, fotografía de Gla* en flickr bajo licencia CC

Velatorio

Llegas llena de ojos para verme
entras al ataúd y me violan
tus muslos de acuarela
transparente al temblor de estos hachones
y sobre las estampas de los santos
la castidad de mi mortaja
el gorigori de las plañideras

no hay aguardiente para ti
no te quedes de piedra
atravesando el quicio de mi sombra
llega o vete fantasma
que nadie sepa que has venido a verme
muerto pues eres causa de este llanto
que nadie sepa que nos conocíamos
cuando me beses en la frente
me arropes te despidas
y dejes tu tarjeta poesía
















Partición de gananciales

Quién hizo a quién ya nunca lo sabremos
si tú a mí con mirarme tras el agua la piedra
si yo aferrándome al tictac del beso
más nos quedan después de la batalla
menos sangrienta que recuerdo
rosadas cicatrices en las manos
y casi a una sonrisa
cuando explicamos fanfarronamente
el porqué de sabernos perdidos desde entonces 














domingo, 27 de febrero de 2011

Compás de espera (Dos)

La sana abulia de esta tarde ciega
la modorra que al fin ha conseguido
hacerte actriz de la penumbra
la cómoda caricia que no toca
más que la soledad en tu figura
de adjetivos y de aire
la cuchillada de esta cónica luz de circunstancias
la gruesa bofetada de lo cierto
lo vano de este hacer de la amargura un nombre
lo inconfesable del amor que abrigo
el fantasmón deseo
los hipnotismos las supersticiones
el genio de la lámpara tus piernas
de alguna forma tan visibles
el hábito la tarde las emociones en compás de espera 















Compás de espera (Uno)

Estar sentado aquí tan presidente
tan a mis pies los siglos rebuznando
venga a ordenar el orden a las cosas
y de las leyes convencido orondo

dueño de todo capataz perenne
de las sombras y el nombre de esa amiga
bondadoso implacable genuflexo
el mundo y contemplando el horizonte

levantarse volver la vista y nada
que se almuerce sin mi consentimiento
el universo en fin cristalizado

sin un desliz ni miedo ni una voz
que se levante en contra de mis manos 
imperio del soneto de estar solo 














Soledad, fotografía de visucadiz en flickr bajo licencia CC