martes, 15 de febrero de 2011

Compostela revisited (Tres)

Llenan como paisajes mis despensas
las fotocopias de la despedida
no tengo más razón ni más salida
que transformarte en cúpulas inmensas

la catedral vacía parda creces
en su silueta todo un espejismo
de piedra apasionada es el abismo
que asoma al paraíso que me ofreces

y el augurio que estábamos dudando
se fuese a producir al fin ha sido
toda la brevedad de nuestra historia

quén o dixera amor de un día cuando
todas las cataratas del olvido
dejaron de caer por nuestra gloria

Torre do reloxo, fotografía de  diegoperez74 en flickr bajo licencia CC

lunes, 14 de febrero de 2011

Compostela revisited (Dos)

Allí estarás callada en cada calle
de tu vientre una gaita saldrá para quererme
con carencia estarás y con olvido
estará allí la piedra y la maldad espero
la traicionera avispa de lo oculto
las flores de esperanto la verdad los caimanes
mas nada sin tu amor que sea visible
estarás por estar y un disimulo
hallaré en tu preciso tu redomado instinto
el pecho más soñado
petrificado ya petrificándose



















Catedral 6, fotografía de nachogallardo en flickr bajo licencia CC

Compostela revisited (Uno)


“nas estradas e atalhos das florestas longínquas
onde supus o meu ser”
Alvaro de Campos

Sólo el recuerdo puede devolverme
a la ciudad de lo que he sido
ninguna alquimia humana
regresas apareces
en el repaso que el agonizante
da a su vida
      
          volver a verte
ciudad equilibrista
para rozar tus lápidas sin cuento
o si es así como me dices si adiviné tan poco
de la razón de tu venganza
o equivoqué la voz o confundí tus fuerzas
y me lamento me apedreo
callar en ti con la humildad
de haberte herido de haberte amado sin promesas

si ahora escribo es que veo
mi cuerpo en más campanas que tu nombre
sedimentado haciéndose más viejo
lo veo entrarse hasta tus plazas
mi silueta de cuervo insatisfecho
en las calles volverse
terrorista de todas las nostalgias
si temo algo temo la cultura que pueda a mi tristeza

volverás como todo lo imposible
despertarás de contemplarte
tan callada ancestral como te supe
y al cielo gris que caiga para vernos
alegrará que nuestros cuerpos
como tras un espejo
sean tan nosotros y tan equivocados
















domingo, 13 de febrero de 2011

Café Hijón


A los amigos de Heliópolis

Muy lejos caen la euforia y el tipismo
o más cerca de todo lo que un ebrio don de adivino nos revela
hablamos por hablar sin confianza
todo está escrito y dicho a las tres de la tarde
más juego al corro de decir nuestros nombres y nuestras profesiones
con la sonrisa oblicua acaso equivocado
aburrido más bien cuando las caras son otra vez las caras pero nunca las caras
nunca la misma posición ni igual el gesto

mismas mañanas de café y el sol distinto de nuestras posiciones
son las tres de la tarde cuando empieza este día
de trucados horarios soy vosotros y yo
da gusto encontrar algo que me arraigue en el suelo con codicia
que nos redima y nombre y nos enlace
a lo que estamos siendo
hoy el colonizado hoy el encomendero
hoy el carmín y el tintineo estético de vuestras tragaperras
hoy la camisa a rayas y el zurcido
mañana acaso letra bajamar o memoria
pues nunca os había hablado y os conozco
nunca estuve estuvimos citados y os conozco
no hay soledad que no nos sea al fin reconocible
soy lo que hacéis de mí reconocidos tránsfugas del tiempo
aquí que todo olvido y en todo permanezco
sobre las mesas sucias como historias de amor
que son la descripción del plano

interior día
llueve y busca una línea su infinito
cuatro cinco seis grises siluetas que se hablan
por la izquierda entra en cámara una escoba silbante y sinuosa
(y simboliza si queréis el Tiempo)
la escoba barre el asco o lo acostumbra
sobre pieles de gambas lo insinúa
tras todas las caras de esta escena de un café sin noticias
barre serrín escribe
la lluvia y borra los insomnios
borra también la omnipresencia de esa mujer que no nos quiso
zoom sobre las arrugas de los profesores

esta fidelidad ¿hay cosa más extraña?
este aceptarnos y morir junto a nuestros engaños
callando aunque no casen
los nombres con los cuerpos y los espejos con mis espejismos
este volver aquí como si nada y nadie fuese absurdo
juzgados por un cuadro de Felipe IV a caballo por Velázquez
(la escoba también barre fuera de campo el tiempo)
pero ¿qué tiene de justicia
la mayoría de las veces ser distinto
acaso no he llegado a donde todos
me han traído no soy sino uno de todos
a las tres de la tarde del presente?

bárreme que no importa que te manches
me estoy sintiendo yo también muñeco apunte sucio
yo enamorado tejedor de libros
caer tejido de mi propia angustia
sobre la telaraña que es el miedo y el tiempo y los recuerdos
como quien ha comprendido a unas tres de la tarde de un día como éste
su café sin sonrisas sin reconocimientos
muy lejos de la euforia y el tipismo
tan cerca como un ebrio don de adivino ha estado revelándole














Cafe, fotografía de iansand en flickr bajo licencia CC


sábado, 12 de febrero de 2011

Fidelidades (Tres)

Tus manos son peligros placeres caprichosos
se ahuecan sinuosas si rozan el perfil de nuestros labios
pues todos los deseos todas las latitudes
se escriben con tus manos me sostienen
un mundo más humano menos tenue o galáctico
pardo de tanto amor por las mañanas
cuando abrazo y descubro
lo solo que es el miedo al despertarse
haciendo sinalefa con tu ausencia




















 She breathes light, fotografía de movimente en flickr bajo licencia CC